Decisiones incorrectas

Hoy en día, cuesta encontrar algún periódico en el que se ofrezca un mínimo de información de todo equipo que no sea Real Madrid o Barcelona. El trabajo se convierte en casi imposible en estas semanas de clasicomanía en las que todo conjunto que no vista de azulgrana o blanco impoluto pasa completamente desapercibido independientemente de cuáles sean sus méritos para aparecer en los papeles.
Uno de los medios que merecen especial mención es Mundo Deportivo a través de su especial Mundo Atlético, donde profesionales destacados como Carlos Aznar o Javier G. Gómara cuentan a diario los entresijos de la actualidad colchonera. Es justo agradecerles que podamos encontrar algo de nuestro Atleti en un diario de tirada nacional lejos del humo y la rumorología que todo lo cubre en el resto del espectro periodístico. En el día de hoy, ha sorprendido el anuncio de la posible reestructuración del esquema técnico del club. Parece que en la directiva han decidido limpiar a algunos hombres-escudo para soliviantar los ánimos de una afición hastiada. 


Cal y arena en las dos posibles decisiones de cara a la próxima temporada. En primer lugar, la salida de Suso García Pitarch se antoja como justa, necesaria y, si me permiten, urgente. El actual director deportivo ha sido todo un despropósito de mala inversión de los escasos recursos del Atlético de Madrid. Con sus constantes viajes a países recónditos, con especial mención a su adorado Brasil. De los Fabiano Eller, Cleber Santana, Mariano Pernía, Mista, Seitaridis y un larguísimo etcétera ya se ha dicho todo y poco o nada de lo que digamos en este humilde rincón de la red aportará mucho a lo ya escrito.
El problema llega con su recambio. "Del Doblete a los despachos" titula El Mundo Deportivo tras sonar, y mucho, la llegada de Caminero a la dirección deportiva rojiblanca. No negaré aquí mi profunda admiración futbolística por un jugador cuya entrega y calidad están fuera de toda duda. Con más jugadores como Caminero, en la actualidad, otro gallo nos cantaría. Sin embargo, su currículum como directivo no es tan brillante como cuando vestía de corto. Su único precedente de renombre fue en su añorado Valladolid, donde su presunta implicación (de la que nunca se demostró su culpabilidad) en el tráfico de drogas dio con su salida del club blanquiazul. Demasiado poco bagaje para meterse en el convulso mundillo de tejemanejes, comisiones y oscurantismo del Atlético de Madrid.
Podríamos aceptar a Caminero. Para mejorar los sufridos años de García Pitarch en la parcela técnica del club tampoco hay que ser un cerebrín ni un experto en la tercera división chipriota. Lo que queda fuera de mi comprensión es el cambio de Juan Vizcaíno en lugar de José María Amorrortu. No es que el tarraconense no me guste, directamente no sé si ha hecho algo por el fútbol base. Me parece, sin embargo, un insulto para el gran trabajo de Amorrortu con la cantera en los últimos años.
Antes de su llegada, peleábamos por el ascenso a Segunda en lugar de coquetear con el descenso a Tercera, eso es cierto. También es cierto que el equipo estaba compuesto por jugadores que por edad deberían haber dado ya el salto a las categorías superiores. Se ha pasado de un equipo curtido y válido para la categoría por un conjunto de jóvenes valores que pagan su inexperiencia por los campos de Segunda B pero se curten como futuros jugadores de Primera.


Nunca antes tuvimos una cosecha de jugadores como la actual. De Gea, Joel, Domínguez, Koke, Pulido, Mario Suárez, Borja o el debutante del pasado domingo, Noguera, no son casos aislados ni fruto de la fortuna. Se trata del premio a un trabajo a medio/largo plazo y que se ha realizado de manera magistral. Otros como Keko, Cedric o Ibrahima han brillado en Segunda, por lo que pudieran regresar en el futuro al más puro estilo Mario Suárez.
Cuando las cosas se hacen bien, señores directivos, es mejor no tocarlas. Si están nerviosos por las cada vez más habituales protestas por su gestión, no jueguen a meter un elefante en una cacharrería para despistar la atención porque la gente ya sabe quiénes son los culpables. Cada vez más.

A ti, niño del Atleti


Puede que el domingo fuese la primera vez que pisaras el Vicente Calderón, puede que nunca hayas oído hablar de Futre, Solozábal o Manolo y que El Doblete sólo sea para ti el bar donde papá te llevó a tomar una cocacola antes de ver el partido. Un partido que siempre recordarás que ganamos por goleada ante unos que parecían el ‘Barça’ por sus camisetas.
Tal vez te sorprendiera que en la puerta, en vez de globos rojiblancos te dieran unos verdes y amarillos que poco o nada tengan que ver con la camiseta del Kun Agüero que te trajeron los Reyes Magos, esa que cada vez que te ponen tus padres se les cae la baba y no paran de hacerte fotos… Estás tan guapo con ella y tu bufanda a juego…
Quizás no entiendas por qué mucha gente gritaba contra un señor y que tu tío, atlético desde tiempos de Gárate, te explicase que le criticaban porque “ese señor nunca va al estadio”.  Te preguntarás qué hacía un ramo de flores en el córner. No te preocupes por hacerte tantas preguntas, tienes toda una vida para responderlas y, sobre todo, para contar a tus hijos el día de mañana cómo fue aquella primera vez que visitaste el Vicente Calderón.
Lo importante es que ya sabes en persona cómo marca goles el Kun y sólo quieres pedirte ser él en el recreo, has visto cómo hace paradones De Gea y que descubriste, igual que hicieron todos los ‘mayores’, que Elías además de ser un dudoso fichaje, sabe poner faltas en la escuadra. Porque lo que te pasó el domingo fue algo que nunca olvidarás. Fue el inicio de una vida en rojiblanco que te deparará muchos sufrimientos pero también muchas alegrías.
Vivirás la mudanza a la Peineta, la salida del Kun, de De Gea, la vuelta del niño Torres, ese que juega con España y que, aunque no lo sepas, jugó y quiere mucho al Atleti. Vivirás, ojalá, el derrocamiento del señor al que todos criticaban ese primer día como atlético y puede que hasta puedas votar a tu presidente algún día.
Lo que sí te voy a decir es que siempre estés muy orgulloso de ser del Atleti, de tus colores y que luches con fuerza, que siempre lleves la cabeza bien alta y, como dice la canción, que lleves el escudo del Atleti grabado en el corazón allá donde vayas.
Disfruta, pequeño, porque no todo el mundo es del Atleti. Eres un privilegiado.

La extraña sensación

Volvió a pasar. Esto no deja de ser un deja vu constante una y otra vez. El día después de cada uno de los cuatro derbis me desperté la sensación de que volvía a pasar, de que es más que probable que nos estemos 'acostumbrando' a perder contra el Real Madrid. Me cabreé y me convencí de que no es así, de que las cosas pueden cambiar y que es todo fruto de un mal sueño que se está convirtiendo en eterno.
Sin embargo, ver lo que se ve en las últimas semanas en torno al equipo tampoco invita al optimismo. En tiempos de Torres y con el Calderón sin vender intentábamos infructuosamente abrazar el estadio y juntarnos en Neptuno para protestar. Entonces, más tarde y ahora, seguimos sin ser capaces de organizar una miserable concentración que una el sentir de una afición que está hasta las narices de seguir a un equipo sin identidad a la deriva.

No culpo a nadie, nos culpo a todos y a mí el primero que no pude estar en Marqués de Vadillo antes del partido contra la Real Sociedad. Es cierto que los medios no han ayudado ni a promover el mensaje ni a dar una buena publicidad del evento, pero hya que hacer autocrítica y mirarse el ombligo.
¿Qué es antes el huevo o la gallina? ¿Deben los medios incitar a la afición o ser la afición quien se gane los minutos en televisión y las páginas de los periódicos? Aquí, señores míos, me temo que mi opinión se decanta por lo segundo. Sin una manifestación de verdad, con varias cabezas visibles y responsables de la misma y sin todo el apoyo en masa de la afición jamás se conseguirá nada. A lo más que aspiraremos será a la mofa por parte de la directiva y su corrillo de palmeros.
Volviendo al plano deportivo, otro partido con un resultado para olvidar en Cornellá. Al igual que sucediera en Almería, nos adelantamos dos veces y las dos dejamos perder la ventaja. Produce desesperación ver a un equipo funcionando bien, presionando con agresividad en la primera línea de ataque, marcar un gol, aún fruto de la fortuna, y echarse a dormir atrás confiando en las ¿virtudes? de la defensa.
No contentos con errar una vez, tropezamos por segunda vez en la misma piedra, y en el mismo partido. Dos goles de un Osvaldo que enamora al que suscribe dejaron con dos palmos de narices al hermano de Ferguson, que espiaba a De Gea y que no le vio ni una miserable intervención.
Misma sensación, la del equipo que se conforma con la séptima plaza cuando viene de ganar la Europa League, la del técnico que aguanta hasta los minutos finales para mover el banquillo, la del jugador que fuerza desde el primer minuto para forzar una amarilla que le permita ver su deseada Semana Santa andaluza, la sensación de que la estrella de tu cantera se irá sí o sí porque ni quieren ni saben cómo mantenerle... En definitiva, la misma triste sensación.

Hay vida sin Kun ni Forlán

Nadie a este lado del Manzanares mantuvo el gesto cuando vio la alineación de Quique Sánchez Flores. Justo cuando parecía tener un once tipo que dio la cara en un derbi que se volvió a perder, la ausencia del Kun hacía pensar en cambios mínimos y estabilidad. Antonio López suplió a Filipe Luis, un bicentenario Perea a Domínguez, Raúl García a Elías, Juanfran a Agüero y, sorpresa, Diego Costa a su tocayo Forlán.
El partido, llevado al terreno físico por Quique no tuvo las consecuencias deseadas. Raúl García no se encontraba cómodo en el flanco izquierdo y Mario Suárez y Tiago perdían la batalla en el centro del campo con unos rivales más experimentados en este tipo de partidos. Tampoco Reyes parecía encontrar su sitio lejos de su banda y como asistente de Diego Costa. Tuvo que ser el brasileño quien se pusiese el mono de trabajo para mantener al equipo con dignidad, como premonición de su gran noche.
De Gea se acercaba un poco más al Manchester United con una doble parada antológica a Soriano aunque unos minutos después sólo podía ejercer de espectador de lujo al gol de Kike Sola tras una gran jugada al primer toque de los navarros. Por suerte, y a diferencia de otros encuentros en los que el gol rival descomponía al equipo, el defenestrado Juanfran se inventaba un pase de videojuego para que Costa empatara el partido. El tanto hacía justicia al trabajo del delantero aunque no a los méritos de un equipo brutalmente gris en los primeros 45 minutos.

Conscientes del riesgo que corría ese punto de seguir los derroteros de la primera parte, el equipo se contagió del carácter bregador de Costa para subir varios enteros las líneas de presión. Así llegaron, casi sin darnos cuenta, dos errores de la zaga pamplonica que terminaron en sendos goles del ariete brasileño, que completaba así un hattrick que no se veía en el Atlético de Madrid desde el 23 de mayo de 2009, obra entonces de Diego Forlán ante el Athletic en San Mamés.
Con un rival totalmente roto, Reyes tuvo la oportunidad de asestar el toque de gracia pero falló un penalti que Fernández Borbalán se empeñó en meter dentro del área. El utrerano culminaba con este fallo un mal partido. El colegiado firmaría una desastrosa actuación tras no expulsar a Monreal en un claro derribo a Juanfran cuando encaraba a su ex compañero Ricardo y dejaba sin sanción un empujón de Perea en la primera mitad. Sí vería, minutos después, una mano completamente innecesaria de Tiago en una barrera que debió terminar en expulsión. Gol de Osasuna y sufrimiento.
Con quince minutos por delante y llevando la contraria al guión que todos esperábamos, Osasuna no se volcó sobre la meta de De Gea, que al principio de la segunda mitad volvió a opositar al arco de Old Trafford con un vuelo sin motor a cabezazo de Soriano. Costa, otra vez Costa, desquició a la zaga local hasta acabar con la paciencia de Sergio, que le propinó un codazo y dejó a los de Mendilibar con diez.
Fin de la historia. Con esta victoria, la segunda del Atlético en el Reyno de Navarra en once años, el equipo de Quique Sánchez Flores suma los 42 puntos que, dicen, garantizan la permanencia. Resulta ridículo hablar de estas cosas en un equipo como el rojiblanco, pero ya sabemos que aquí cualquier fenómeno paranormal se convierte en cotidiano en menos que canta un gallo.
Con Pitarch en el banquillo junto al técnico, quién sabe si tomando nota por si a la directiva se le acaba la paciencia con Quique, el equipo sumó una victoria de prestigio. Ahora, a tres puntos del quinto puesto, habrá que seguir sumando para aprovechar los enfrentamientos directos de los rivales de la zona europea para intentar amarrar un puesto de cara a la próxima temporada.

PD: Mención aparte merece algo que se pudo ver en los últimos minutos de partido. Un fenómeno nunca antes experimentado sobre un campo de fútbol y que Quique Sánchez Flores tuvo a bien utilizar para aguantar el marcador. Ni doble pivote, ni trivote, ni cuadrado mágico. El técnico del Atleti pasará a la historia como el creador del 'Pentavote' o cinco mediocentros. De no haber cedido a Camacho al Málaga, a buen seguro habría tenido sus minutos durante el descuento del partido.