#Sentencia3M para los que no entendemos

Después de la brillante victoria ante el Villarreal y de la 'espantá' de Cremades & Calvo Sotelo en el asunto del informe sobre las cuentas de club, la noticia de una semana cargada de información fue la sentencia emitida por la Audiencia Provincial por impugnación de los acuerdos legales del club. Del partido ante los castellonenses no diré nada, pues una merecida escapada fuera de España me impidió verlo. A juzgar por el resultado, creo que lo haré más a menudo.
Vayamos con la sentencia. El anuncio corrió como la pólvora por este nuevo mundo que son las redes sociales, capaz de provocar que un internauta 'mate' a alguien y, a los cinco minutos, medio planeta esté dando sus condolencias. La sentencia de la Audiencia Provincial era un tema del que pocos entendíamos, no muchos conocían ni que existía y, sobre todo, todos opinaban sin saber muy bien si con acierto o no. En la red se ha leído de todo a este respecto: que si Cerezo y Gil Marín van a dejar de ser accionistas, que si ya les hemos derrotado, que si todo va a seguir igual... Ni calvo ni con tres pelucas. El motivo de esta entrada es intentar acercarme a lo que esta sentencia supone.
En primer lugar, reconocer mi nulidad ante los escritos jurídicos. Para quien esté más puesto en estos temas, le invito a leer la sentencia gracias a este enlace que ofrece Señales de Humo. Lo que aquí voy a intentar es explicarlo en el idioma de los 'no iniciados' como yo. Así es como me lo ha explicado alguien bastante puesto en el tema y así lo intentaré transmitir. Espero conseguirlo
En primer lugar, indicar que la sentencia hace referencia a lo sucedido en la Junta General Extraordinaria del 27 de junio de 2003. ¿Qué pasó aquél día? La Audiencia Nacional aprueba la celebración de esta junta con el único requisito de que las acciones declaradas y no desembolsadas por Jesús Gil y Gil y Enrique Cerezo reconocidas en el Caso Atlético, fuesen desembolsadas. Hablando en plata, 'os dejo hacer la Junta si pagáis lo que debéis antes de que se celebre'. Rubén Uría también lo explicó bastante claro en este artículo.
No fue así y Cerezo y Gil Marín abonaron los casi 12 millones de euros que debían tres semanas después de la celebración de la junta. En aquella junta se realizó una ampliación de capital en la que los grandes accionistas se hicieron más importantes y los pequeños accionistas quedaron más marginados en cuanto a participaciones e influencia en el voto para las siguientes juntas.
Imaginemos que el voto de Gil y Cerezo valía 10 y el de un accionista minoritario vale 1. Después de esta ampliación, el de Gil y Cerezo podría haber pasado a valer 50 y el del accionista minoritario 1 ó 2 (dependiendo de sus posibilidades económicas para conseguir nuevas acciones). A partir de aquí empieza la historia.
La sentencia de la Audiencia Provincial anula las acciones fruto de la ampliación de capital. No reconoce los votos emitidos por Gil y Cerezo en aquella Junta ya que no habían cumplido con su requisito, de manera que la distribución accionarial podría pasar a la que había en 2003, con los pequeños accionistas teniendo un papel más importante que en los últimos ocho años. Digamos que, volviendo al ejemplo, Gil y Cerezo volverían a tener 10 pero el accionista mayoritario seguiría teniendo 2, ya que la sentencia indica que deben “ser respetados los posibles derechos adquiridos por socios o por terceros de buena fe, que obraron fiados de la apariencia jurídica creada por los acuerdos impugnados”.
¿Cómo afecta esto al Atleti? Como bien emite el comunicado del club, a corto plazo no debería afectar en prácticamente nada en cuanto a funcionamiento. Es decir, el club no va a cambiar de dueños de la noche a la mañana puesto que la sentencia no anula las acciones anteriores que tenían Gil y Cerezo y siguen siendo máximos accionistas (Siguen teniendo 10 y nuestro amigo el accionista mayoritario, 2).
La sentencia, además, negó la petición de Señales de Humo de anular todas las Juntas realizadas con posterioridad a aquella fecha. Pedían que, como aquella fue nula y había derivado en una ampliación de capital, todas las posteriores deberían ser consideradas nulas pues estarían condicionadas por la propia ampliación de capital. Si en esa ampliación, Gil y Cerezo pasaban de tener 1 a tener 100, entonces en la siguiente votarían como 100 siendo injusto a todas luces.
Entonces, ¿por qué tanto revuelo? Pues bien, la sentencia abre la puerta a los demandantes a acudir a la Audiencia Provincial para recurrir todas y cada una de las Juntas posteriores aunque de manera individual. Esto supondría revisar las juntas que aprobaron con posterioridad. Por ejemplo, la venta del Calderón. Si, como contábamos en el ejemplo, en la votación para aprobar la operación de venta hubiera influido que Gil o Cerezo tuvieran un voto por valor 10 en lugar de 50, podría anularse la operación.
Sobre todo, y por encima de estos ejemplos, está también la sensación de que algo se ha hecho mal en el club, de que cuando se pasa por la justicia tanto y no siempre te da la razón es porque hay algo dentro que no funciona bien. Además, por el otro flanco, la asociación 'Atléticos por el cambio' sigue buscando la aprobación de una auditoría externa que evalúe el estado de las cuentas del club. Cada vez hay más gritos, el cambio podría estar cerca.

2 comentarios:

Julio dijo...

Jorge: Yo tampoco entiendo de justicia ni de veredictos.

Después de leer tu artículo, tengo clara una cosa:

Sería una gran noticia si lo que dices, sobre que los pequeños accionistas pueden acudir a la justicia para anular los acuerdos de todas las Juntas celebradas después de 2003, se cumpliera.

Después de leer tu artículo, tengo otra cosa clarísima:

Como bien dices, en cuanto la Justicia entra en el Club Atlético de Madrid SAD, encuentra muchas irregularidades, cuando no delitos.

Un abrazo.

Julio / @forzaatletico

Reflexiones dijo...

Don Julio, un placer tenerle por aquí. A mí me costó bastante porque leyendo la sentencia no me enteré de nada. Espero que haya aclarado algo y, sobre todo, que si hay algo que no es así me lo comente.
Ya os digo que es un tema en el que no estoy especialmente puesto.