Nuevo derbi, misma historia

Ya no sabe uno cómo empezar las entradas post derbi. Te pasas la semana esperando que llegue el partido y soñando con victorias sufridas, remontadas épicas o goleadas humillantes sobre el eterno rival y, al final, acabas enfrentándote al folio en blanco con las mismas sensaciones que en los últimos 12 años: derrota, gol tempranero inicial, ocasiones falladas…
Porque lo que pasó el sábado en el Calderón no fue nada novedoso con respecto a lo vivido en todos estos años. Otra vez, el equipo saltó esperando a encajar rápido el golito de rigor para así tener más tiempo para remontar. Benzema cumplió con el guión como en su día lo hicieron Ronaldo, Raúl, Kaka o Solari. 0-1 y a remar contracorriente.
El equipo lo intentó. Con un Kun tan prodigioso como lo fuera Torres en tantas y tantas batallas pero ahí estaba el de siempre, el novio de España, ese Iker Casillas que puja fuerte por retirarse invicto en el Vicente Calderón. Dice un buen amigo madridista que ninguna de las paradas del de Móstoles fueron intervenciones que no deban exigirse a un portero de Primera división y puede que tenga razón. Lo cierto es que con el hombre que levantó Eurocopa y Mundial enfrente, la portería se convierte en una meta de hockey: pequeñita, pequeñita.
Y tras el arreón de costumbre, el segundo blanco. Lo hizo ese tal Ozil que costó en verano lo mismo que Godín y que despreció Guardiola pese a que poco tenga que envidiarle a Xavi o Iniesta. De Gea, obstaculizado por una marabunta de defensas mal colocados, solo pudo recoger la pelota de sus redes como en ya hicieron los Mono Burgos, Esteban, Leo Franco, Asenjo… La misma historia de siempre.
El gol final del Kun solo sirvió para premiar al mejor de la noche. Aprovechó una gran pared de un Koke que, en la mayoría de los casos, deja en evidencia el fichaje de Elías en invierno. Un Elías, por cierto, cuyos precio multiplicó por siete el precio que un rival directo pagó por Rakitic, que daba los tres puntos al Sevilla en Mestalla solo 24 horas después. Hubiera sido extraño contratar al suplente del jugador que vendimos sobre la bocina en el mercado veraniego. Cosas de Pitarch.
Para el final, otra de decepciones. Decepción por Quique y su crítica al árbitro que, si bien no estuvo acertado, no fue condicionante del resultado final. Decepción por Cerezo que en los micrófonos de ‘El partido de la una’ reconocía que no se podía luchar contra la calidad del Madrid. ¿Se imaginan a Florentino haciendo la misma afirmación sobre el Barça? Yo no. Y decepción final por una afición más preocupada en desear la muerte de Cristiano y valorar los parecidos razonables de Marcelo con un simio que de cargar contra el palco. Quien llama mono a un mono, se convierte automáticamente en un orangután. Así lo veo yo.
¿Que Cristiano se sobró con determinadas jugadas? Sí, por supuesto. Pero no me digan que no se les caería la baba (por usar una expresión apta para todos los públicos) de ver al Kun haciendo esas diabluras en el Bernabéu con el marcador a favor y doblando en puntos al Real Madrid en la clasificación. Recapacitemos, que las críticas no se dirigieron hacia donde se deberían haber dirigido.

#Sentencia3M para los que no entendemos

Después de la brillante victoria ante el Villarreal y de la 'espantá' de Cremades & Calvo Sotelo en el asunto del informe sobre las cuentas de club, la noticia de una semana cargada de información fue la sentencia emitida por la Audiencia Provincial por impugnación de los acuerdos legales del club. Del partido ante los castellonenses no diré nada, pues una merecida escapada fuera de España me impidió verlo. A juzgar por el resultado, creo que lo haré más a menudo.
Vayamos con la sentencia. El anuncio corrió como la pólvora por este nuevo mundo que son las redes sociales, capaz de provocar que un internauta 'mate' a alguien y, a los cinco minutos, medio planeta esté dando sus condolencias. La sentencia de la Audiencia Provincial era un tema del que pocos entendíamos, no muchos conocían ni que existía y, sobre todo, todos opinaban sin saber muy bien si con acierto o no. En la red se ha leído de todo a este respecto: que si Cerezo y Gil Marín van a dejar de ser accionistas, que si ya les hemos derrotado, que si todo va a seguir igual... Ni calvo ni con tres pelucas. El motivo de esta entrada es intentar acercarme a lo que esta sentencia supone.
En primer lugar, reconocer mi nulidad ante los escritos jurídicos. Para quien esté más puesto en estos temas, le invito a leer la sentencia gracias a este enlace que ofrece Señales de Humo. Lo que aquí voy a intentar es explicarlo en el idioma de los 'no iniciados' como yo. Así es como me lo ha explicado alguien bastante puesto en el tema y así lo intentaré transmitir. Espero conseguirlo
En primer lugar, indicar que la sentencia hace referencia a lo sucedido en la Junta General Extraordinaria del 27 de junio de 2003. ¿Qué pasó aquél día? La Audiencia Nacional aprueba la celebración de esta junta con el único requisito de que las acciones declaradas y no desembolsadas por Jesús Gil y Gil y Enrique Cerezo reconocidas en el Caso Atlético, fuesen desembolsadas. Hablando en plata, 'os dejo hacer la Junta si pagáis lo que debéis antes de que se celebre'. Rubén Uría también lo explicó bastante claro en este artículo.
No fue así y Cerezo y Gil Marín abonaron los casi 12 millones de euros que debían tres semanas después de la celebración de la junta. En aquella junta se realizó una ampliación de capital en la que los grandes accionistas se hicieron más importantes y los pequeños accionistas quedaron más marginados en cuanto a participaciones e influencia en el voto para las siguientes juntas.
Imaginemos que el voto de Gil y Cerezo valía 10 y el de un accionista minoritario vale 1. Después de esta ampliación, el de Gil y Cerezo podría haber pasado a valer 50 y el del accionista minoritario 1 ó 2 (dependiendo de sus posibilidades económicas para conseguir nuevas acciones). A partir de aquí empieza la historia.
La sentencia de la Audiencia Provincial anula las acciones fruto de la ampliación de capital. No reconoce los votos emitidos por Gil y Cerezo en aquella Junta ya que no habían cumplido con su requisito, de manera que la distribución accionarial podría pasar a la que había en 2003, con los pequeños accionistas teniendo un papel más importante que en los últimos ocho años. Digamos que, volviendo al ejemplo, Gil y Cerezo volverían a tener 10 pero el accionista mayoritario seguiría teniendo 2, ya que la sentencia indica que deben “ser respetados los posibles derechos adquiridos por socios o por terceros de buena fe, que obraron fiados de la apariencia jurídica creada por los acuerdos impugnados”.
¿Cómo afecta esto al Atleti? Como bien emite el comunicado del club, a corto plazo no debería afectar en prácticamente nada en cuanto a funcionamiento. Es decir, el club no va a cambiar de dueños de la noche a la mañana puesto que la sentencia no anula las acciones anteriores que tenían Gil y Cerezo y siguen siendo máximos accionistas (Siguen teniendo 10 y nuestro amigo el accionista mayoritario, 2).
La sentencia, además, negó la petición de Señales de Humo de anular todas las Juntas realizadas con posterioridad a aquella fecha. Pedían que, como aquella fue nula y había derivado en una ampliación de capital, todas las posteriores deberían ser consideradas nulas pues estarían condicionadas por la propia ampliación de capital. Si en esa ampliación, Gil y Cerezo pasaban de tener 1 a tener 100, entonces en la siguiente votarían como 100 siendo injusto a todas luces.
Entonces, ¿por qué tanto revuelo? Pues bien, la sentencia abre la puerta a los demandantes a acudir a la Audiencia Provincial para recurrir todas y cada una de las Juntas posteriores aunque de manera individual. Esto supondría revisar las juntas que aprobaron con posterioridad. Por ejemplo, la venta del Calderón. Si, como contábamos en el ejemplo, en la votación para aprobar la operación de venta hubiera influido que Gil o Cerezo tuvieran un voto por valor 10 en lugar de 50, podría anularse la operación.
Sobre todo, y por encima de estos ejemplos, está también la sensación de que algo se ha hecho mal en el club, de que cuando se pasa por la justicia tanto y no siempre te da la razón es porque hay algo dentro que no funciona bien. Además, por el otro flanco, la asociación 'Atléticos por el cambio' sigue buscando la aprobación de una auditoría externa que evalúe el estado de las cuentas del club. Cada vez hay más gritos, el cambio podría estar cerca.

El caso de la rubia platino

Permítame el maestro Sabina titular esta entrada con el nombre de una de sus obras de arte. Esta canción, debilidad personal del que suscribe, relata la investigación de un 'huelebraguetas sin licencia'. Y a eso vamos a jugar hoy después del atronador artículo aparecido en el diario El País de hoy.  Según José Marcos, la consigna en el vestuario rojiblanco es "Ni un balón a la 'rubia'", entendiendo a Diego Forlán como diana de algunos miembros de la plantilla.
Que algo sucede dentro de ese grupo es algo que salta a la vista. Por mucho que sepamos que el cáncer del Atlético de Madrid esté en sus oficinas y no en el vestuario, no es normal que de un doblete europeo se pase a la más profunda mediocridad en cuestión de meses, salvo que hombres como Pernía, Juanito o Ibrahima tuviesen un peso tan fuerte como para desestabilizar al equipo. Pero el artículo señala a una pelea de patio de colegio como causante de lo sucedido.

Tal y como indica José Marcos, algunos jugadores como José Antonio Reyes o el Kun Agüero se la tendrían jurada al uruguayo desde hace dos temporadas, cuando Forlán encabezó una racha de siete victorias cuyo premio fue una cuarta plaza que dio acceso a la Liga de Campeones y la Bota de Oro para el delantero charrúa. Desde entonces, y siempre citando como fuente a "uno de los titulares ante el Sevilla", el periodista afirma que se ve que "Reyes ignora a Forlán, prefiere retener la pelota y terminar presionado por cuatro rivales antes que pasársela".
Si me preguntan mi opinión, diré que lo que reza el artículo es una verdad a medias. Entre Forlán, Agüero y Reyes no existen a día de hoy las mejores conexiones dentro del campo. Desconozco cómo estará el tema fuera del rectángulo y si será cierto lo de los "desfiles por la sala de fisioterapia" para cuchichear sobre 'La rubia'. También creo que al hambre se le ha juntado las ganas de comer. Que sí, que todo ser humano que vea un partido del Atleti, ve que este año no le llegan pelotas al 7, pero también es cierto que la neblina que rodea al uruguayo tras el Mundial le ha alejado de su mejor nivel.
Pero imaginemos que sí que hay premeditación y alevosía a la hora de marginar a Diego Forlán. ¿Qué lleva a Reyes y sobre todo a Agüero a hacerlo? Sobre el utrerano, los motivos no serán resueltos en ningún caso. Tratar de meterse en una mente como la suya es algo que dejaremos a especialistas. Lo que está claro es que, marginador o no, está en su mejor racha goleadora desde tiempos del Arsenal. Pero, ¿y el Kun? Esto es algo más difícil de explicar.

Muchos han afirmado que su futuro se escribiría en blanco al norte de la capital pero ahora se desdicen. ¿Hay en el Kun un miedo a brillar menos si Forlán es quien se lleva la gloria por marcar los goles? ¿Desea el argentino con esa presunta marginación la salida del uruguayo para quedarse como dueño y señor del Atleti? ¿Para qué le valdría esta actitud si su futuro está lejos del Calderón y sus mejores partidos han sido con el mejor Forlán al lado?
Demasiadas preguntas, demasiado enrevesado todo. Yo, que, como muchos de los que aquí leéis, desconozco lo que se cuece ahí dentro, tengo una propia teoría mucho más extremista y talibán: Carguen contra los de abajo para que el pueblo no mire a los de arriba.
Para terminar, una pregunta al aire. Si existía ese presunto desplante a Diego Forlán por parte de Reyes y Agüero desde hace casi dos años, ¿alguien puede explicarme cómo pudieron marcarse los goles de las prórrogas de Anfield y el Hamburgo Arena?