Vitamina Kun

Hacía mucho que no iba por el Calderón. Mi última visita fue en las semifinales de la Europa League contra el Liverpool. Con algo menos de ambiente, más frío y la misma ilusión de verme rodeado por 30.000 correligionarios, volví a ver ese logo de la competición que no veía in situ desde Hamburgo. Un bonito recuerdo, sin duda.
Algunas cosas han cambiado en el Atleti desde ese día. La primera, obligada por las circunstancias, bajo palos. Joel, como ya hiciera en pretemporada, demostró sus capacidades. Dudó en un par de salidas pese a sus casi dos metros, pero estuvo más seguro de lo normal en lanzamientos complicados que no dudó en atrapar cuando lo fácil era despejar. De sus manos nació el tercer gol en un claro ejemplo de visión de juego. Gran dilema para el cuerpo técnico tener que decidir entre él y Sergio Asenjo como segundo portero.
En defensa brilló Godín y esto, al igual que sucede con Assunçao, no es noticia. El uruguayo hizo lo que parece habérsele olvidado a su compatriota Forlán: marcar goles. Se adelantó por alto en medio de una muralla de fornidos y nórdicos defensas y abrió un melón que, de no haberse abierto tan pronto, se nos hubiera acabado poniendo malo. Otro elemento de la retaguardia, en este caso digno de análisis en Expediente X es Juan Valera. El murciano, centro de las críticas de muchos, es incapaz de hilar dos partidos seguidos como titular. En no menos de tres ocasiones recuerdo una buena actuación suya y lesión muscular en el partido siguiente.


Con el 1-0 se estancó el encuentro. El Rosemborg, que vino de visita a llevarse cuantos menos goles mejor, se bastaba con controlar las acometidas de Forlán y Costa, uno por falta de actitud y otro por falta de aptitud. Especialmente sangrante resulta lo del charrúa, totalmente enfadado con el mundo y sin motivación para pelear si quiera un Balón de Oro que parecía factible para los más ilusos tras el Mundial de Sudáfrica. Al igual que el Kun, o Xavi en el Barça, una terapia de relax y desconexión le vendría bien para reencontrarse consigo mismo.
Un palo noruego y los errores de rigor de Perea y de un sobreprotegido Tiago crisparon a la gente. Me pueden mis colores, pero no soporto el ninguneo a Raúl García a la mínima y la enorme manga ancha que tiene el portugués en el Calderón. En el día de ayer, por ejemplo, tuvo un partido nefasto, ocultándose de toda responsabilidad y negado en la distribución del juego.
Cuando peor pintaban las cosas, Quique sacó al Kun. Era el movimiento más sencillo, retirar a Forlán ante la división de opiniones del respetable y encomendarse a las genialidades del argentino. En un minuto, todo había cambiado. Presionó, repartió y definió ante un equipo noruego que bien podría estar pensando que el Kun se podía haber quedado lesionado una semanita más. Se había ganado, más si cabe, a la grada y cerraba el partido. Pero no tenía suficiente. Recibió de Reyes en una contra esplendorosa y sirvió para que Costa superase con la cabeza la salida desesperada del meta.


El brasileño, alias 'sacopatatas' para un grupo de segovianos allí presentes, no es un portento técnico, ni físico. Ni siquiera es uno de esos jugadores que levanta a la grada con tres arranques de furia que tanto gustan en el Calderón. Bajo su aspecto de chaval despistado recién llegado a la ciudad hay un currante que aprovecha cada oportunidad y ya acumula tres partidos consecutivos marcando y se convierte en el máximo goleador del equipo. Un bagaje que nos hace casi idolatrarle si lo comparamos con predecesores en el puesto como Sinama o Mista... Que siga la racha.

4 comentarios:

Jorge D. dijo...

No dudo que Joel será un gran portero, pero de ahí a compararlo hoy por hoy con Sergio Asenjo, del cual decían y siguen diciendo en muchos sitios en donde la prensa madrileña no tiene tanta fuerza que será el futuro portero de España... Joel lleva 3 partidos a nivel profesional, el palentino salvó él sólo al Valladolid de descender a Segunda hace dos años, y en el Atleti no estuvo tan mal como muchos quieren hacer ver, que es hablar de Asenjo y parece que hablamos del anticristo... Un poquito de objetividad, por favor.

Fran Omega dijo...

Es admirable defender a Sergio Asenjo. Yo desistí de ello hace tiempo porque, al bueno del palentino, no hay por donde cogerle: ni por relación precio-rendimiento, ni por actitud, ni por representante bocazas y llorón ...

No es el primer caso, ni será el último, de jugador al que el Atleti le viene grande. Opino que todo es tan sencillo como eso.

Repasar sus actuaciones es una antología de los horrores y, en cualquier caso, la comparación con De Gea y Joel no procede: ambos, como Roberto, son canteranos y ya estaban aquí.

Asenjo llegó como fichaje estrella y, quienes pensamos que era una buena opción, nos equivocamos de lado a lado. Nos está bien empleado, por fiarnos de una apuesta de Pitarch ... que justificó encima el infumable traspaso a última hora de Heitinga.

Que se recupere para el mercado de invierno, y que le vaya maravillosamente, allí a donde vaya.

J. Ordás dijo...

Te doy la razón tocayo, Jorge D. Asenjo parece el anticristo pero pagó muy caro llegar aquí como el nuevo Casillas (no fue culpa suya, ojo). Nos hicimos ilusiones y se desvanecieron en muy poco tiempo. Por mi parte, Asenjo debe ser el segundo portero, siempre que asuma ese rol, que no es fácil. Joel necesita media temporada, tal vez otra más, de foguearse preferiblemente en un Primera

Jorge D. dijo...

Al palentino se le echaban la culpa de todos los problemas, parece que jugábamos con Maldini y Nesta como pareja de centrales en vez de Juanito y Pablo; que todos los balones rasos eran goles y si los paraba se los metía él... es cierto que esperábamos mucho de él y tuvo que marchar al Mundial a jugar, lo que hizo que no se acoplara al equipo, pero en más de una ocasión nos salvó, como ante Tenerife, Villarreal... se le achaca el ir fatal por arriba, cosa que es cierta, pero seamos serios, De Gea por arriba (me refiero en los balones colgados) no sale a por uno tampoco.
No es fácil salir a jugar en tu campo y que todo el mundo te pite... Asenjo tapará muchas bocas.