Trámite copero en plena tempestad

Empiezo esta entrega disculpándome por no haber comentado nada sobre el Villarreal-Atleti. Mucho se ha escrito, dicho y analizado sobre la actuación del colegiado en El Madrigal pero yo no puedo engañaros. No vi el partido y todo lo que dijera sería palabrería sin fundamento. Para eso no empecé este blog. Sí diré que, visto a posteriori, me parece que se pudo pitar algún penalti aunque me dicen que en algunas fases del partido fuimos pasados por encima por un Villarreal que, año a año, consigue bordar el fútbol.
Pero qué mejor manera de levantarse que con una goleada en Copa del Rey. Bien es cierto que el rival ofreció poca o nula resistencia pero un marcador así permite relajarse y volver a pensar en las otras dos competiciones. El partido de vuelta será un puro trámite y los esfuerzos podrán centrarse en el derbi que se celebrará unos días antes mientras el vecino tendrá el runrún de alcorconazos e irunazos poco antes de la visita del Murcia.


Lo volvió a hacer nuestro sancionado entrenador. Volvió a apostar por su "niño de ojos azules", su trivote añorado y que, a juzgar por las palabras de Javi Amaro en Radio Marca, podría convertirse en nuestro nuevo sistema a partir del mercado invernal. Según este periodista, el divorcio entre Diego Forlán y Quique Sánchez Flores es total y lo único que mantiene al uruguayo en el Vicente Calderón es el hecho de que no haya encontrado ningún equipo dispuesto a pagar sus emolumentos, cuantificados en 4,5 millones de euros al año. Un buen pellizquito.
Volvimos a la pesadilla del trivote aunque Quique, o mejor dicho Francisco Escribá en ausencia del Faraonito, lo maquilló colocando a Mario Suárez escorado a la derecha. Para el chaval fue como un tiro en la espalda ya que, fuera de su sitio, no pudo brillar ante un rival claramente inferior. Por el centro, la pareja Raúl García-Camacho, aquella que nos metió en Champions de la mano de Javier Aguirre y que la llegada de Assunçao acabó por separar, nunca sabremos si para bien o para mal. Lo cierto es que el canterano nunca desentona pese a conocer su rol de quinto mediocentro. Chapeau para él.
Abrió el marcador Godín, que parece haber heredado la eficacia goleadora de su tocayo y compatriota. Se examinaba Fran Mérida después de dejar algún destello de calidad y muchas dudas. El catalán brilló con luz propia hasta deslumbrar con la salida del Kun del campo que le colocaba como mediapunta. Ejerció muchos minutos de cerebro y mandó, asistió y marcó. Una gran noticia pese, insistimos, a la floja resistencia canaria. Su gol fue la guinda a su buen partido gracias a una internada de Reyes, incisivo pese a los pocos minutos de los que dispuso.


Para terminar, y en plena discusión sobre el futuro de Diego Forlán, premio a lo mejor del partido para el Kun Agüero y Diego Costa. Sobre el primero, poco queda ya que comentar. Doblete con un primer gol marca de la casa y ejemplo de potencia y definición. El brasileño, por su parte, volvió a hacer mucho sin exhibir casi nada. Trabajador incansable, su tesón provocó el fallo del portero en una presión impensable con 0-3 al marcador y regaló el cuarto al argentino.
Habrá que estar muy atentos a lo que pase con Forlán. Pese al buen inicio de Costa, la salida del uruguayo supondría un gran vacío que el brasileño sólo llenaría en forma de parche. Lo mejor, lo que uno desea para superar estos incómodos momentos, sería que el idilio entre Forlán y el gol se solucionase de una vez por todas. Y si es en el Bernabéu, dentro de diez días, mejor que mejor.

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