El carnicero de Rymarov y el actor de Sampedor

Pese a llevar algún añito trabajando en los medios de comunicación, lo que se puede ver día a día en este mundillo jamás dejará de sorprenderme. Las opiniones cambian como veletas según lo que más conviene y en el día de hoy uno no puede hacer sino explotar. De ser la alternativa, el equipo majete cuya afición merecía una alegría como la Supercopa de Europa, hemos pasado a ser poco menos que los Jack el Destripador del fútbol patrio. Hoy, todo el mundo es traumatólogo y habla sin tapujos del tobillo de Messi, que se ha hecho un esguince, no una fractura múltiple.
Quien haya jugado al fútbol, o a cualquier otro deporte, sabe que este tipo de torceduras están a la orden del día. Pasan entrenando, calentando, jugando o yéndose de cañas a celebrar una victoria tras el partido. Y ocurren porque este deporte es un deporte de contacto. Quien quiera que a Messi, Cristiano Ronaldo o quien sea correr libremente hacia la portería y sin oposición, que se vaya al ballet. Seguro que así se ahorran portadas como las que tenemos hoy.


Me levanto, como digo, y leo, escucho y veo una auténtica lapidación sobre el futbolista checo. Ujfalusi puede ser duro, pero noble. Ha sido expulsado en varias ocasiones pero no es capaz de querer lesionar a un jugador de manera voluntaria. Las imágenes muestran una carrera hacia el balón y el rojiblanco llega tarde y ni siquiera entra a ras de suelo para cortar la jugada llevándose por delante al jugador. Curiosamente, de esta otra manera se cargaron a nuestro mejor jugador ocho días antes y no se criticó ni una milésima parte a ese otro 'asesino'. Todos piden sanción ejemplar para el lateral rojiblanco, pero pocos, por no decir nadie, confiesan que al acabar el partido entró en el vestuario culé para disculparse con el astro argentino.
No ayuda Guardiola con sus comentarios. "Si juegan con este nivel de agresividad, pueden pelear por la Liga... Incluso ganar al Madrid", dijo el técnico culé. ¿Quién se cree este señor? Le respetaba mucho por sus logros deportivos, por su capacidad de gestionar un vestuario plagado de estrellas pero de un tiempo a esta parte sus comentarios no están acorde con su gran categoría. No, señor Guardiola, el Atlético de Madrid no jugó de manera agresiva. En nuestro equipo no se vio a ningún central con pelo rizado agredir a un rival sin balón en la línea de banda (tarjeta amarilla y gracias), no se vio a un mediocentro argentino realizar una escalofriante entrada en tiempo de descuento que pudo lesionar a Tiago, no se vio a jugadores retorcerse de dolor y suplicando el tiro de gracia en el suelo tras simples empujones para perder tiempo, ni a guardametas empujar a jóvenes recogepelotas con sonrisa chulesca... Eso queda para el 'Mejor Equipo del Mundo'.
Expulsada gran parte de la bilis que almacenaba dentro, no me gustó el planteamiento de Quique. Su apuesta monegasca por Domínguez en la izquierda nos deja sin nuestro mejor central y reduce la capacidad ofensiva en el flanco zurdo. La salida de Antonio López, sin ser espectacular, mejoró los centros al área y las prestaciones ofensivas. Tampoco me gustó que jugara el Kun cuando bastaron 20 minutos para comprobar que no podía. Esperemos que esos 60 minutos no le lastren de cara al próximo miércoles. Su mal nivel afectó a un Forlán desconocido, desubicado y descolorido que no fue la amenaza que solía para la zaga azulgrana.
Por suerte, después de la paliza tocará volver a la realidad. El miércoles hay partido y tampoco es cuestión de seguir pensando en esguinces de tobillo. Eso se lo dejamos al maravilloso mundo de los medios de comunicación y a los entrenadores con vocación interpretativa.

1 comentarios:

Estornu2 dijo...

Totalmente de acuerdo con este artículo, no solo Messi recibió ayer, lo que estamos recibiendo hoy aquellos que vemos lo de ayer como algo normal en un deporte como el fútbol es de traca, a lo largo de mi vida deportiva en clubes tan importantes como el F.C Sacromonte, C.D.C Moscardó y la inolvidable selección de solteros de mi urbanización he coleccionado la no menos despreciable cantidad de 3 esguinces ( dos de grado uno y uno de grado dos), una fisura de peroné y una elongación del talón de Aquiles del pié derecho, pero que se le va a hacer si no estaban las teles presentes para inmortalizar el momento, en fin, siempre nos queda el consuelo de ver al doctor Alfaro en Youtube.

Recupérate pronto Messi el fútbol te lo agradecerá y tu Ujfalusi ya sabes, al Ikea a comprar unas alfombras para ponérselas a los delanteros cuando pasen por tu lado y no se te olvide tirar pétalos de rosas a la entrada del área que luego no se diga.

Estornu2