Humo, opacidad y otros cuentos de verano

Terminó el Mundial y volvimos a la realidad. El dulce sueño de la consecución del título en Sudáfrica terminó cuando sonó el despertador y nos dimos cuenta de que empezaba un nuevo curso para el Atlético de Madrid en el que hay que estudiar mucho desde el primer día. El primer examen es de los que quitan el hipo, ni más ni menos que ante todo un Inter de Milán en la Supercopa de Europa.
Además, hay que defender la segunda competición continental más importante y nos mirarán con lupa en el torneo del KO como actuales subcampeones. Para colmo, tenemos la obligación histórica, deportiva y moral de superar la miserable novena plaza que conseguimos el año pasado después de un nefasto inicio de campaña. El calendario ha sido caprichoso y ha querido que el primer tercio de Liga sea de aúpa. Esperemos no descuidar esta competición, es la que da acceso a la Liga de Campeones, al dinero. Porque de guita no andamos sobrados.
Pero parece todo lo contrario. Somos como ese vecino que todos tenemos y que luce orgulloso su mercedes y farda de sus vacaciones en destinos exóticos mientras come y cena día sí, día también, platos de lo más austeros. A nosotros, para colmo además de pobres, nos estafan de mala manera. Nos tratan cual hombre de pueblo que llega a la capital con la caja de las gallinas colgada del brazo. Si otros años, consiguiendo la clasificación para la Liga de Campeones, no se invirtió, se escatimó y se dejó salir jugadores fuera del mercado de fichajes, ¿a qué se debe esta repentina euforia consumista?
Que no me digan que se debe a lo que el club ingresó por la Europa League. En este enlace y en este otro foro espanyolista se ve resumido lo que ingresa un equipo por conseguir el título y da para poco más que para pagar a Forlán y a Agüero. Entonces, ¿será que están esperando al final del mercado de fichajes para colocar a alguno de estos caramelitos del fútbol mundial y volver a dejarnos con cara de tontos? Esperemos que no, pero la experiencia dice que podemos esperarnos lo peor.
Cuando se publiquen estas líneas, habrá sido presentado Filipe Luis. Su llegada supone un gran salto de calidad en el lateral zurdo y reducirá las obligaciones de Antonio López, que podrá estar más fresco cuando se le necesite. Llega, probablemente, uno de los tres mejores en su puesto. Su grave lesión, esperemos, parece totalmente olvidada y su carácter ganador y su enorme calidad humana le convierten en carne de ídolo para una afición que necesitaba un fichaje así como agua de mayo.
Soy el primero en defender la necesidad de contratar un hombre como el brasileño para configurar una defensa de garantías. Filipe garantiza sacrificio atrás y mucho peligro arriba, algo de lo que hemos adolecido desde hace décadas en ese lugar del campo. Sin embargo, como todos los años, detrás de las luces y los anuncios a bombo y platillo made in Cerezo & cia están las sombras. Las sombras de un fichaje que para consumarse necesitó cortar muchísimos flecos. Cuando en este equipo se negocian flecos, ya sabemos que nos están tangando.
Y como buen palurdo recién llegado, corremos el riesgo de toparnos con un viejo zorro sin escrúpulos que nos pueda desplumar. Ese listillo de turno no es otro que Augusto César Lendoiro, un auténtico fenómeno a la hora de exprimir al máximo la salida de sus jugadores. El Barça de los seis títulos, exponente del fútbol mundial, tuvo que renunciar a la contratación de Filipe Luis por las pretensiones de Lendoiro, pero nosotros hemos picado. Es más, nos la han metido hasta el fondo.
Desde los primeros rumores, siempre se habló de una cantidad que debería rondar los 12 millones de euros. Ahora, una vez fichado, se dicen a medias las cantidades. Efectivamente, el Atlético soltará esa cantidad pero lo que asusta son los 'pluses' que ha conseguido el presidente deportivista en esas reuniones para cortar flecos: cesión de Rubén Pérez con opción de compra (mucho ojo con este chaval, que podría salir una estrella), cesión de un segundo jugador, opción de compra la próxima temporada de Miguel de las Cuevas por un millón de euros, condonación de la deuda por el fichaje de Ze Castro, cantidades sin aclarar por objetivos alcanzados por el jugador y, por último, un 15% de una hipotética venta del jugador. A poco que supere los 12 millones por los que se va a comprar, serán otros dos millones más.
Nos llevamos un jugadorazo pero, ¿a qué precio? Soy de los que piensa que es mejor tener a cuatro tíos de siete que a uno de diez. Habiendo invertido bien, se habría podido traer a un Azpilicueta de la vida (Osasuna estaba muy interesado en Valera como parte de la negociación) y cerrar de un portazo el culebrón de Tiago. Pero ahí no quedan las cosas. También hay interés en la mulipropiedad (¿?) de Godín. Nueve millones y un disfrute al 50% del jugador. Por favor, ruego a quien entienda esta custodia compartida que me la explique, ¿por la mañana con uno, por la tarde con otro? ¿Un partido con cada equipo? ¿Media temporada quizás? Lo dicho, un despropósito.
Con todo esto, seguiremos llenando páginas y páginas de los diarios deportivos de todos los rumores que giran en torno al Vicente Calderón. Preparen los extintores o el humo les cegará...

3 comentarios:

Nacho Q. dijo...

Cuatro jugadores de 7 en vez de uno de 10? Para nada. Prefiero uno de 10. Y al año siguiente otro de 10. Y luego otro. Con jugadores de 7 sólo puedes optar a... a ser lo que hemos sido desde el doblete en adelante. Teníamos uno de 10 y muchos 7's y 6's.

Filipe es un FICHAJÓN si han verificado que de verdad su pierna está bien. Creo que potencialmente a muy corto plazo puede ser el mejor en su sitio. De hecho pensando y pensando, no se me ocurre un lateral izquierdo mejor, así que igual lo es ya.

Y lo de Godín es lamentable, en eso estoy de acuerdo. Según he leído serían 9M€ este año y si el siguiente te lo quieres quedar, otros 9. Es decir... ¡¡¡un 50% más que lo que ha costado Filipe!!! Soy muy pro-Godín, de hecho prefiero ficharle a él y no a Fanni y tener una línea muy seria: Filipe-Godín-Domínguez-Ujfalusi pero 18 millones por Godín me parece un atraco. Que oye, luego puede pasar como al Madrid con Pepe y que resulte hasta barato, pero el Atleti creo que no se puede permitir tal riesgo. Es que es prácticamente lo que pagamos por Forlán y un poco menos que lo que pagamos por el Kun. Algo falla en la noticia, creo.

Un abrazo!

J. Ordás dijo...

No me entendiste lo de los jugadores de 10 y de 7. Hasta ahora hemos tenido jugadores de 3-4. Torres era un 10 pero con Musampas, Nanos, Costinhas y demás no se puede aspirar a mucho más que a jugar una mísera UEFA. Ejemplo de equipo de 7's, el Villarreal, el Dépor en su día. Cogía tíos en crecimiento y los convertía en estrellas. Nosotros, mientras tanto, fichábamos estrellados para acompañar a Torres.

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo con Nacho.