Apuntes sobre el Mundial

Acabó el Mundial y de él se pueden extraer algunas conclusiones relacionadas con el Atlético de Madrid que conviene resaltar justo en el momento en el que el equipo 2010/2011 echa a andar con algunas caras nuevas y mucha ilusión, tanto en los que suben desde abajo, como en los que llegan, como en los que podrían llegar pero no terminan de hacerlo por los indeseados flecos.
Después de un mes loco en Sudáfrica, culminado con el orgasmo futbolístico del gol de Andrés Iniesta en la gran final, podemos decir sin miedo a equivocarnos que tenemos a uno de los, para mí, tres mejores delanteros del panorama futbolístico internacional: Diego Forlán. Cacha no acusó un año de saturación de partidos, con un final de temporada para enmarcar y se echó a sus espaldas un grupo como el uruguayo con poco fútbol pero con mucho carácter y unas ganas enormes de reencontrarse con la historia. Su premio, ni más ni menos, convertirse en el mejor jugador de la mejor competición que el fútbol ofrece en el planeta.


Uruguay representa en cierta medida los valores del Atleti: un grande históricamente que ha venido a menos en las últimas décadas pero que, tras este inolvidable 2010, amenaza con volver a la élite a poco que se hagan bien las cosas. Forlán ha sabido convertirse en el líder de ambos grupos para conseguir la Europa League por un lado y una meritoria cuarta plaza en toda una Copa del Mundo donde fracasaron grandes titanes como Francia, Italia o Brasil.
Nuestro ‘7’ ya ha anunciado su interés por seguir siendo el abanderado rojiblanco y la pelota está en el tejado de la directiva, que mataría por una oferta archimillonaria que hiciese rebosar sus ya acaudalados bolsillos. Pero Forlán quiere seguir haciendo grande al Atleti, igual que lo ha hecho con Uruguay y para ello cuenta con el Kun, que querrá quitarse el mal sabor de boca de un Mundial negativo en lo personal y en lo colectivo. También contará para ello con un Reyes más ambicioso y que ha llegado a la pretemporada con cinco kilos menos y la obsesión en la cabeza de volver a la Roja cuanto antes.
Otros nombres propios también han llamado la atención para la afición rojiblanca en el Mundial. Nuestro Fernando Torres no tuvo su mes y lo acabó pagando con su suplencia. Desde nuestro prisma se le ha defendido (y defenderá) siempre hasta lo inexplicable como buen niño mimado del Calderón que es. Su gesto en la celebración, como ya hiciera en la Eurocopa, nos demuestra que sigue siendo de los nuestros y aunque no me gustase esa exposición de sentimientos en un lugar que no venía a cuento, no cabe duda de que a quien sienta el Atlético de Madrid le tiene que llenar de orgullo y poner la piel de gallina.


El apartado negativo lo trajeron Simao y el Kun. El portugués no dio la talla en una selección que vivió demasiado a la sombra de un Cristiano Ronaldo demasiado obsesionado con su gloria personal tal y como le pasase en el equipo donde juega. La contra en el combinado luso la trajo un sorprendente Tiago, que brilló con luz propia y demostró a Gil Marín, Cerezo y compañía que esos ocho millones de euros son un gasto más que necesario, casi obligatorio.
Agüero no tuvo oportunidad. La calidad en el ataque albiceleste con un Messi insustituible, un Higuaín tocado por la varita del gol y Tévez y Milito, acompañantes de lujo, hizo que Maradona sólo se acordase de su yerno para obrar el milagro ante una Alemania que pasó por encima de Argentina. Mucho peso para el Kun.
También es digno de mención el torneo  que hizo un antiguo jugador como Johnny Heitinga. Siempre me pareció un gran error su salida por la manera en que se produjo y por ser Juanito su sustituto y el Mundial ha dado la razón a los que así pensábamos. Olvidando su expulsión en la gran final, su rendimiento ha hecho recapacitar a más de uno y reflexionar sobre qué habría sido del Atlético este pasado año con su figura en el centro de la zaga junto a Álvaro Domínguez.
Ahora es tiempo de pensar en el futuro. Se avecina un curso cargado de responsabilidad con el peso de ser campeones de una gran competición y subcampeones en otra y con la obligación innegable de mejorar el rendimiento en Liga. La mitad de tabla no es un lugar digno para un equipo con nuestra historia, nuestro currículum y nuestra afición.

1 comentarios:

Nacho Quiroga dijo...

El mundial para el Atleti ha sido casi perfecto en general y perfectísimo en particular en los casos de Forlán y Agüero.

Está claro que, en caso de tener que recibir ofertas mareantes, que sean por Forlán es mucho mejor para el Atleti. La mejor noticia, que el Kun no haya tenido ni siquiera opción a demostrar su valía, que con que nosotros lo sepamos está bien, no hace falta que se entere el mundo entero y nos lo roben jajajaja

Creo que Forlán no se va a ir, pero intuyo una primera vuelta horrible del uruguayo, ya encasillado de por sí como jugador de segundas vueltas, pero habiendo jugado más o menos tantos partidos como una temporada regular de la NBA, me da miedo. Pero confío en él.

En cuanto a Tiago todo muy bien también, porque está bien que haya destacado un día para que nuestra directiva se dé cuenta de que tiene que ficharlo sí o sí, pero sin tantos alardes como para que nos lo hubieran levantado, como nos pasa casi siempre que mareamos la perdiz.

Me he dado cuenta de me he puesto a escribir como loco y ya no paro, así que un último apunte. Creo que la venta de Simão es muy necesaria, aunque sea por cuatro duros, porque si no, caso Maxi II. Me da que, se culmine o no esa posible venta, el Atleti terminará jugando con tres centrocampistas y tres delanteros. Mérida o Suárez con Assunção y Tiago, y arriba (voz de Antoñito Ruiz): el Cristo de los Gitanos, Forlán eres un titán (ver vídeo del dibujo animado que le han hecho después del mundial) y... lleva el fútbol en la sangre, es parte de su alma... Kunsitooo... Agüuuueroooooo! jajajaja Buen verano al periodista de este blog y a todos los que le sigan!