Es la hora de exigir

Pues sí, señoras y señores, después de resacas europeas, de alabanzas a diestro y siniestro por el comportamiento ejemplar de los aficionados en la Final de Barcelona, es hora de empezar a trabajar en el Atlético de Madrid 2010/2011. Es hora de decidir a qué queremos seguir jugando y, sobre todo, en qué dirección apuntará el futuro de este club. En definitiva, es la hora de iniciar un cambio de rumbo.
De sobra saben los que me conocen que no suelo perdonar ni una a nuestros ‘queridísimos’ directivos y no se piensen que en esta ocasión, empachado de éxitos en este final de curso, voy a hacer una excepción. El título en la Europa League y la Final de la Copa del Rey no han cambiado ni un ápice mi pensamiento sobre el tema. Si estos señores creen que ese trofeo va a adormilar a la ya de por sí anestesiada afición rojiblanca, están muy equivocados.



La caravana colchonera de Barcelona desde la Plaza de España hasta el Camp Nou me hizo darme cuenta del auténtico significado del desplazamiento masivo a la Ciudad Condal. Desde el accidental doblete de 1996 hemos pasado carros y carretas. Dos finales coperas perdidas, una bajada a los infiernos de doble duración, la venta del estadio que nuestros padres levantaron y la salida de nuestro niño querido. Ese que hubiera matado por retirarse enfundado en la rojiblanca tras una carrera plagada de éxitos.
Tantas desventuras nos habían hecho olvidar que somos una institución centenaria donde las palabras GANAR, TÍTULOS y ORGULLO se inscribían a fuego en el genoma de quien quería ser partidario de esta inexplicable pasión. Desde entonces, esa capa de pupismo, de equipo desgraciado en un sino negativo nos había cegado pero los goles de Forlán, las genialidades de Agüero, las cabalgadas de Reyes y la ilusión de gente de la casa como De Gea o Domínguez han expulsado ese carácter perdedor.
La afición ha recuperado el concepto y no quiere volver al pasado reciente. Señores directivos, no queremos volver a ser un equipo plano, humillado por España y Europa. Queremos volver a nuestro sitio y de momento aquí estamos otra vez ¿Van ustedes a ayudar a que sigamos? Hamburgo y Barcelona no van a calmar nuestra sed de éxitos, al contrario. Queremos más viajes masivos, más días en los que nos sintamos orgullosos de lo que somos y en los que todo se vuelva a teñir de rojo y blanco como antaño.
Para eso, hay que continuar dejando trabajar a quienes nos han devuelto la ilusión. Hacer balance y autocrítica de una campaña que, pese a la guinda final, ha sido desastrosa y realizar los retoques necesarios. Desde la grada ya se ha dado el paso. Lo demostrado en los últimos diez días ha sido sólo la demostración de que hay apoyo incondicional pero toca responder. Ojalá que así sea.

2 comentarios:

atletista sin solución dijo...

Lo suscribo de la cruz a la raya.

No nos conformamos con vivir algo parecido cada mil años. Queremos saborear el triunfo cada poco tiempo, como en los 60 ó 70.

Si aún no está confirmada la continuidad de Quique ni la del Kun es que volveremos a la incertidumbre de cada final/principio de temporada.

Abrazos.

J. Ordás dijo...

Mucho me estoy temiendo esperpentos como los de años anteriores donde nadie da un paso en el club hasta que se cobran los abonos del año siguiente...