¡Qué manera de sufrir!

Ya lo decía el himno de Sabina. Lo de ayer cumplió con el guión y terminó con delirio en el Manzanares. Los que me conocen y me vieron ayer dicen que jamás antes me habían visto así. Imagino que todos ustedes conocen bien lo que yo sentí durante esos interminables 90 minutos pero… ¡Estamos en semifinales! Hemos esperado 11 años y, por fin, volvemos a sonar bien alto en Europa, ¡quién nos lo iba a decir a principio de temporada!


El partido ante el Valencia, por mucho que se diga o se lea, me parece un gran partido por parte del Atlético. Quique ha conseguido una seriedad y solidez defensiva que no se recordaba desde tiempos de Ferrando. Ni siquiera se ha desquebrajado con la entrada de Juanito, ausente durante buena parte del año por sus deméritos anteriores. Al gran Valencia, ese llamado durante algunas semanas 'la alternativa' a Madrid y Barça, le dejamos sin tirar a puerta durante 80 minutos con un gran planteamiento cuyo gran acierto fue el gran despliegue de la pareja de mediocentros, descansada para la ocasión.
Hubo ocasiones para no haber sufrido tanto. Falló Forlán una vaselina clara y se encontró con César y el poste en otra. Su cara al retirarse al banquillo era la del delantero rabioso por no haber hincado el diente a su presa. Me gusta. Podía haberse conformado con la ovación del respetable pero se fue cabreado por no haber conseguido el gol. También tuvo una opción clarísima Ujfalusi, que está como un toro. El checo ha borrado de un plumazo toda la polémica del lateral derecho que arrastrábamos durante años gracias a su gran estado de forma.
La vuelta de Reyes se quedó en mala tarde para el utrerano. Algo falto de ritmo, pudo haber sido expulsado por dos faltas absurdas en la primera mitad. A diferencia del derby, su cambio en el descanso por Jurado no descompensó al equipo. El de Sanlúcar se limitó a hacer lo que sabe, controlar la pelota cuando había que aguantarla. Un partido, por tanto, controlado durante unos 75 minutos, justo cuando Villa nos cortó el aire con un cañonazo que a punto estuvo de romper el larguero.
Por supuesto que no me voy a olvidar de la polémica arbitral. Me duele por los aficionados valencianistas. Veía a Zigic con el torso desnudo y la camiseta hecha harapos y pensaba qué habría sentido un servidor si en lugar del serbio hubiera sido uno de los nuestros... Juanito cometió un error de principiante en un marcaje y nos pudo salir muy caro. Si a eso le añadimos la no-expulsión de Reyes, el cabreo es más que comprensible. Nos ayudaron en Turquía con la mano de Perea y nos ayudaron en cuartos. Habrá que empezar a replantearse cuál es el equipo favorito de la capital para los colegiados.
En cualquier caso, como comentaba alguien viendo el partido, habría que ver si el Valencia habría marcado el penalti ante el prodigioso David de Gea. Hace tiempo que se me acabaron los adjetivos para el portero rojiblanco. Cuartos de Liga Europa, un gran rival achuchando y una tranquilidad antinatural para un niño de 19 años. Desconozco dónde está su techo pero ojalá lo veamos aquí, en el Atlético.
Después de sufrir, de gritar y, sobre todo, de celebrar nos espera nuestro querido Liverpool, nuestro querido Fernando Torres. Maxi no podrá jugar por haberlo hecho en Champions con nosotros pero a buen seguro que también tendrá el corazón partío. Son dos partidos, una oportunidad histórica para recuperar en parte el prestigio que teníamos y que hemos ido perdiendo a costa de no saber gestionar un club centenario. La ida, en el Manzanares y sin el Kun. El argentino vio una innecesaria tarjeta amarilla que nos deja cojos en ataque. Sus compañeros tendrán que duplicar sus esfuerzos para conseguir un resultado que nos lleve a Anfield con opciones.
Soñar es gratis y que nos quiten lo 'bailao' pero es hora de ser ambiciosos. La otra parte del cuadro invita a soñar con una final asequible. Esperemos que Quique siga sabiendo dominar los tiempos del partido y los marcadores hasta ahora. Llegar a semifinales con solo una victoria en seis partidos es un logro digno de gran maestro de ajedrez.
Para terminar, solo una frase... ¡Sí, sí, sí, a Hamburgo y a Madrid!

1 comentarios:

periquín dijo...

Enhorabuena chaval por el artículo, la verdad es que a mí no me sale nada devido a lo inesperado de la situación, y es que si hace unos meses me dicen que a estas alturas de temporada ibamos a estar en semis de uefa y en la final de copa una de dos, o le meto dos hostias al que me lo dice que le pongo los morros como a Reiziger o me pillo un pedo con el que ni Jonh Cobra en el salón del automovil de Ginebra.

En fín, que nadie nos quita ya el ver si dios quiere al niño de nuevo en su casa (esperate tú no le entre una gripe de última hora o algo).