Doble ración de ridículo

Así es imposible. En el Atlético de Madrid es completamente imposible gozar de un mes, de una quincena, de una semana de felicidad completa. Después de dos machadas que ya nadie esperaba en estos tiempos de Peinetas, ‘richardnuñismo’ y descomunales Ciudades Deportivas… en proyecto, con una final copera garantizada y las semis europeas sembrando ilusión a raudales en la desgastada afición, nos olvidábamos que quedaba más de un mes de Liga.
Las portadas, como venían haciendo semanas atrás y como, me temo, seguirán haciendo los próximos partidos, apelaban al ‘Último tren europeo’: MEN-TI-RA. El Atlético de Madrid ha tirado por tierra la principal competición a cambio de dos objetivos que ahora se consideran como milagrosos cuando hace unas décadas se consideraban exigibles. Me hubiera gustado ver a los Gárate, Adelardo, Luis y compañía decirle a los aficionados de la época: “No, mire usted, que vamos a jugar la final de Copa y las semifinales de la UEFA. Es todo un éxito, ¿no ve usted que es mejor guardarse en Liga? Total, con la décima plaza está bien…”. Les hubieran corrido a gorrazos.

Pero, como ni ahora juegan Gárate, Adelardo y Luis, ni la afición actual es como la que levantó el Vicente Calderón, la gente se prepara para bajar al bar a ver el partido contra el Espanyol. Los más motivados, van con calculadora en mano pensando que si ganamos nos quedamos a cuatro puntos del séptimo, que en una de malas en la Copa nos garantiza Intertoto y blablablá. Noventa minutos después, el motivado de turno ya solo usa la calculadora para sacar el precio total de los copazos que ha tenido que tomar para ahogar sus penas.
Goleada (la segunda consecutiva fuera del Calderón ante los todopoderosos Mallorca y Espanyol), autoexpulsión de Ujfalusi y recital de fallos ofensivos por obra y gracia del gran Kun Agüero. Un menú de postín para poner punto y final al fin de semana. No pasa nada, entre semana vuelve la competición. Pero, ¿qué pasa? No hay rival extranjero en el césped… ¡Ah, sí! Es que hay Liga el miércoles… y viene el Xerez, ese equipo tan majete que ha subido este año y que es algo flojete… y que tiene un entrenador con nombre de payaso… y que va, y a los diez minutos ya nos va ganando.
La sonrisa en ese momento es aún confiada. No pasa nada, es el típico equipo peleón que arranca con ganas y acaba goleado. Además, como dice el graciosete de turno, “no hay nada que temer, tenemos al gran Mariano en el once inicial”. Y llega el golazo de Forlán. La grada atiende estupefacta al tanto desde fuera del área porque es una suerte casi olvidada para el uruguayo. Y fallamos mil ocasiones y nos vamos al descanso.
Pero después, la cosa no mejora. La calidad no se impone sobre el césped y es el orgullo, las ganas de ganar y de sumar lo que le da al Xerez tres puntos vitales para su futuro en Primera. A los nuestros, que pocos días antes habían prometido darlo todo en el Calderón, no se les cae la cara de vergüenza por el espectáculo que acaban de ofrecer y se marchan a sus casas seguros de que ante el Liverpool la afición volverá a ser la de las grandes citas. Así no es, señores.
Después del chute de felicidad por eliminar al Valencia, otra decepción. Un nuevo sinsabor que ya ni siquiera afecta a los aficionados. Es una lástima pues a poco que el Atlético se hubiera esforzado en Liga, los puestos europeos estarían garantizados y la cuarta plaza, otrora objetivo menor, sería un buen acicate para completar una más que digna temporada. Pero eso de la ambición y el orgullo son conceptos del siglo pasado, de antes de esta oscura era que nos ha tocado vivir y que ojalá en un futuro consigamos superar.

2 comentarios:

Estornu2 dijo...

Bueno ahí va mi comentario, o más bien columna de opinión por su extensión.

Como si de un discípulo de Aramís Embuste, Octavio Aveces o Rappel se tratase, vengo augurando esta situación hace meses, creo recordar que el comentario se encuentra en alguna entrada antigua de este maravilloso blog.

Si no mal recuerdo puse algo así como que con una final asegurada y con el Sevilla metido en Champion lo cual nos asegura la UEFA y un mundial a la vuelta de la esquina el resto de temporada que esta gentuza nos iba a dar iba a ser de aupa, ¡¡pues dicho y hecho!!....y señores sin bola de cristal, posos del café y demás milongas de esas.

He de decir que me acerqué al Calderón en el día de ayer a ver como Quique daba cancha de una vez por todas a Salvio, Molino, Ibra y demás, cual fue mi sorpresa cuando a cambio lo que me encuentro es a un despojo futbolístico como Pernía y a los pasotas de turno viviendo de la renta de una final de copa y unas semis de UEFA, y mientras tanto el que nos sacaba los colores era el Jerez (con J ¡¡coño!!, que es eso de la X, la X para las quinielas).

El bueno de Quique se echa la culpa de la derrota (algo tuvo, pero no mucha) para que estos gañanes sigan tranquilos, sabe que el Atleti tiene una de las mejores delanteras que ha tenido en tiempo, sabe que lo mejor es dejarles a su bola y no crear mal rollo, sabe que si estos desgraciados quieren son capaces de jugar muy bien al fútbol y que con un poco de suerte nos traemos una copa para las estanterías del Calderón este año, cuánto sabe Quique.

En fin, que como buen aprendiz de pitoniso le casqué un 1-2 a la quiniela que no se lo salta un galgo, que pena que mis dotes adivinatorias solo sirvan para el Atleti, 8 aciertos en una de 7 dobles reducida, en fin, otra vez será.

Estornu2

J. Ordás dijo...

Realmente es triste, qué quieres que te diga. Me puedo creer que no vayan a pelear la Liga como el Barça o como los que se juegan el descenso, pero creo que hay calidad, como mínimo, para ganar al Xerez y dar guerra al Espanyol. Si no, que saque a 11 chavales, verás como se dejan los bemoles...