El Sardinero 1.0

Una de cal, otra de arena... Así se nos está pasando uno de los años más raros de nuestra historia reciente (y mira que ha habido años raros...). Después de golear al Racing en Copa, y como no podía ser de otra manera, patinazo liguero precisamente ante el conjunto cántabro. Cuesta entender el motivo de este drástico cambio en días aunque al oir las declaraciones de algunos futbolistas dando por bueno el empate tras el partido, puede uno hacerse a la idea del sentir de ese vestuario.
En Santander nos esperaban con la garrota en la mano. El mal arbitraje del partido copero había escocido mucho y los platos rotos los iban a pagar nuestros jugadores. Pitada monumental para un equipo cuyo único pecado fue el de ser favorecido en una jugada en un partido en el que acabó goleando y con renta corta en relación a lo visto sobre el césped. Castigo excesivo.
Quique nos sorprendió con una variante táctica que a mí, personalmente, me agradó mucho. Después de cuatro años y otros tantos entrenadores, alguien se atrevió, por fin, a cambiar el 4-2-4. Es cierto que durante mucho tiempo ese sistema nos ha traído alegrías, pero su permanencia en el tiempo lo estaba volviendo peligroso. Los rivales conocían los puntos de fractura de una formación excesivamente frágil y los daños eran cada semana más grandes. El entrenador se atrevió con el 4-3-3 y Assunçao se mostró más arropado. A su vez, Raúl García y Tiago se sintieron más cómodos en la creación y Simao y Jurado tuvieron menos responsabilidades.
Solo una apreciación. Me hubiera gustado ver ese sistema sin Jurado, y que los tres puestos se los disputasen entre Simao, Reyes, Agüero y Forlán. La presencia del gaditano no aporta nada al grupo. Su entrada por banda (o por el centro, o desde donde se le antoje al señorito) es totalmente desesperante para el espectador. Nunca deja nada positivo salvo las dos bicicletas de rigor totalmente prescindibles. Pero ahí sigue el tío, habiendo jugado todos, repito TODOS, los partidos de Liga.
En cuanto al partido, todo muy previsible. Forlán marcó y Perea falló y nos costó un gol. En defensa del colombiano hay que alabar su milagrosa aparición en lo que pudo ser el 2-1 de Tchité. San Amaranto sacó una bola imposible en otra jugada polémica y que seguramente tenga sus consecuencias de cara a la vuelta de las semifinales de Copa del Rey. De Gea derribaba al delantero del Racing y el colegiado daba ley de la ventaja. Tras la aparición de Perea, ni falta ni tarjeta para el portero. Veremos si tantos 'favores' no nos pasan factura.
Semana complicada con la mente puesta en evitar una hecatombe histórica en El Sardinero 2.0 y en la visita del Barcelona. Que Dios nos pille confesados ante los chicos de Guardiola. Hoy bromeaban en Cuatro con el hecho de que los azulgranas pierden a prácticamente toda su defensa mientras que el Atlético lleva sin defensa toda la temporada: partido igualado. Para arreglar el problema, se me ocurre prestarle al Barça a algunos de nuestros zagueros sin presencia como Pernía, Cabrera, Juanito o Valera y a ver si en un alarde de suerte nos ofrecen a cambio a un Iniesta o un Xavi.
Ojala que para ese día muchos estemos ya reservando viaje para la final de Copa.

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