Asumiendo que somos pequeños

Después de la clasificación copera, vuelta a la Liga y vuelta a la senda de la derrota. El escenario era propicio para, definitivamente, mirar hacia Europa en lugar de hacia la zona peligrosa de la tabla con más de media competición jugada. Pero este nuevo Atleti de los Giles tiene a bien meter la pata siempre que tiene ocasión, para desgracia del cansado respetable.
Quique tuvo un detalle en el once inicial del que el que suscribe no ha sabido encontrar antecedente. Teníamos cinco canteranos entre los titulares: De Gea, Domínguez, Antonio López, Camacho e Ibra hicieron a los más románticos del lugar recordar tiempos mejores, cuando éramos grandes de España y metíamos miedo a cualquier equipo que tuviese que visitar el Manzanares. Pero todo quedó en ese viaje al pasado.
Hoy en día el Calderón no infunde ningún respeto a nadie. De un tiempo a esta parte, cualquier equipo ordenadito y que tenga un gol tempranero de ventaja puede llevarse los tres puntos con relativa facilidad. Atrás quedaron esos partidos donde la derrota en casa era imperdonable y se remontaban los partidos fuese quien fuese el rival.
Además, el experimento del entrenador salió rana y, en tres minutos, Duda aprovechó una ídem de la defensa local para empujar en el segundo palo un buen centro de Jesús Gámez. Resulta curioso que el lateral diestro del Málaga, que sonó mucho para el Atlético este verano, necesitase una sola jugada para mostrar en velocidad las vergüenzas de uno de nuestros laterales. Fue como una especie de mensaje para los que fichan: "¿No me quisisteis? Pues mirad lo que le hago a los laterales que tenéis".


Y al Atleti le tocó remar contra corriente como en tantas y tantas ocasiones. Pero los remos debieron quedarse en Vigo o ante el Recre. Con el Kun en el banquillo toda esperanza de chispazo, de genialidad era una utopía. Únicamente las batallas de Ibra lograban preocupar a Munúa, a quien el Atleti solo disparó dos veces entre los tres palos en toda la primera mitad.
Al igual que sucediera en Huelva en Copa, Quique hizo pagar los platos rotos a los más débiles. Camacho e Ibra se quedaban en la caseta tras el descanso para dar entrada al Kun y a Reyes. Ni uno ni otro mejoraron el rendimiento de los jóvenes y uno se plantea qué tendrá ese vestuario para que haya vacas sagradas como Forlán que no puedan ser sustituidas pese a no estar jugando bien.
El entrenador partió al equipo por la mitad otorgando el mediocentro a Tiago y Jurado, dos jugadores de corte creativo pero que nunca crean más que quebraderos de cabeza a la defensa. Especialmente sangrante resulta lo del andaluz, alabado por muchos que suplican para que juegue en su posición de mediapunta. Jurado ha jugado en banda, en el mediocentro y en mediapunta, pero jamás ha dado ni la remota esperanza de que se pueda esperar algo de él.
La derrota es especialmente delicada porque ahora tocan dos salidas contra rivales directos y el próximo encuentro en casa es el mismísimo Barcelona (lo que no sabe uno si es bueno o malo). Nueve puntos que, en el caso de que vuelen, pueden dejar al equipo en una posición más que comprometida. Por medio tendremos las semifinales coperas, una anestesia que de momento hace aguantar a muchos con el consuelo de poder aún salvar la temporada.
Por último, me quedo un detalle del señor Poli Rincón en el Carrusel Deportivo de la SER hablando del Atleti: "Yo creo que en este equipo pasa algo más, porque no todos los entrenadores van a ser malos ni todos los jugadores van a ser malos". Si este lumbreras del fútbol español ha sabido darse cuenta, es que realmente pasa algo malo aquí dentro…
Por quedarme con algo positivo, volveré a hablar de Álvaro Domínguez. Al final le voy a tener que cobrar por la buena publicidad que doy de él, pero la seguridad que transmite no se veía en el Calderón, si me apuran, desde hace una década.

1 comentarios:

ESTORNU2 dijo...

Perdón por ser del Atleti.

Razón no te falta a este valiente blogero cuando dice que hoy en día el Atleti no infunde respeto a nadie…y cuando digo a nadie digo a NADIE, ojo al comentario que he escuchado en el autobús (Línea 25).

A las 6 de la tarde me enfundo mi bufanda y parto al Calderón. Tras “colarme” en el autobús con el abono/transporte de mi mujer,- el día que el conductor mire la foto le diré…¡¡que pasa, están de moda las operaciones de cambio de sexo!!-, me siento y observo…algunas parejitas que aprovechan a darse los últimos achuchones antes de que ella vuelva a casa a la hora estipulada por el patriarca de la familia, atléticos camino del Calderón y sobre todo muchas viejas solteronas pintarrajeadas como quinceañeras y con unos perfumes dignos de catalogarse como armas químicas de destrucción masiva en busca de algún jubilado al que todavía la “patata” le aguante un pasodoble un poco “agarrao”.

A esta última tribu urbana a la que yo cariñosamente llamo “solteronas colgaderas” pertenece la protagonista del comentario más hiriente del día. En la parada de la calle Virgen de Balvanera el autobús se llena y una de las “solteronas colgaderas” dice…¡¡ a ver si se largan estos a la Peineta y nos dejan en paz!!...TOCATE LOS COJONES, ni decir que la mala ostia que se me puso me hizo decir algo que a estas horas todavía estoy pensando si arrepentirme (o no)…ahí va la contestación… ¡¡ SEÑORA, con un poco de suerte usted no lo ve!!, dudé durante unos segundos entre esta contestación o decirle que cogiese un taxi y así viajaba cómoda la señora condesa, pero que coño, me salió del alma soltarle lo primero que me pasó por la cabeza.

Desde aquí quiero pedir perdón a esa pobre mujer, ella no tiene la culpa, es más, tiene toda la razón. Los 11 desgraciados que actualmente visten la camiseta del “glorioso” no merecen ni que molestemos al resto de ciudadanos llenándoles los autobuses, ni que les atasquemos los aledaños del Calderón, ni que les hagamos ir de pie en el metro…desde aquí mis disculpas.

Una vez dicho esto, me veo en la obligación de decir que el Atleti es un equipo mediocre, sin sangre, sin compromiso, sin alma y sin ambición. En el hipotético caso de que el Atleti ganase la Copa del Rey el resto de la temporada sería para quedarse en casa los domingos y no “molestar”, con un trofeo bajo el brazo, un puesto en UEFA asegurado y un mundial a la vuelta de la esquina el resto de temporada de estos 11 desgraciados puede ser de AUPA.

¡¡DIOS NOS PILLE CONFESADOS!!